Los métodos de montaje también juegan un papel importante en el rendimiento del cilindro. En general, los montajes fijos en la línea central del cilindro son los mejores para la transferencia de fuerza en línea recta y para evitar el desgaste. Los tipos comunes de montaje incluyen:
Montajes de brida: muy fuertes y rígidos, pero tienen poca tolerancia para la desalineación. Los expertos recomiendan los montajes del extremo de la tapa para las cargas de empuje y los montajes del extremo de la varilla donde la carga principal pone la varilla del pistón en tensión.
Cilindros de montaje lateral: fáciles de instalar y reparar, pero los montajes producen un momento de giro cuando el cilindro aplica fuerza a una carga, lo que aumenta el desgaste. Para evitar esto, especifique una carrera al menos tan larga como el tamaño del orificio para los cilindros de montaje lateral (la carga pesada tiende a hacer que la carrera corta, los cilindros de gran diámetro sean inestables). Los montajes laterales deben estar bien alineados y la carga debe ser apoyada y guiada.
Soportes de orejeta de la línea central: absorben las fuerzas en la línea central, pero requieren clavijas de pasador para asegurar las orejetas para evitar el movimiento a presiones más altas o bajo condiciones de choque.
Montajes de pivote: absorba la fuerza en la línea central del cilindro y deje que el cilindro cambie de alineación en un plano. Los tipos comunes incluyen horquillas, soportes de muñones y cojinetes esféricos. Debido a que estos montajes permiten que un cilindro gire, deben usarse con accesorios de extremo de varilla que también pivotan. Los soportes de horquilla se pueden usar en cualquier orientación y generalmente se recomiendan para movimientos cortos y cilindros de calibre pequeño a medio.






